Todo cambió con la llegada del Viajero.
Nos otorgó dones para transformar el sistema solar y la naturaleza de la vida humana. Marcó el comienzo de nuestra Edad de Oro, toda una época de milagros. Pero nunca nos reveló sus más íntimos secretos.
¿De dónde vino el Viajero? ¿Por qué nos ofreció tanto? ¿Sabía que estaba siendo perseguido a través de la galaxia? ¿Y por qué, al llegar los ejércitos de la Oscuridad, el Viajero decidió quedarse y luchar por nosotros?
Ahora, el Viajero flota en silencio, sobre el santuario final de la humanidad. Puede que esté curándose. Puede que se esté muriendo. Dio todo lo que tenía para salvarnos. Y su poder descansa ahora en nosotros, los guardianes.