Al comprar o rescatar equipamiento, los guardianes aprenden a ajustar y mejorar su inventario. Para este proceso hace falta lumen y otros materiales.
Algunos de estos pueden conseguirse reciclando equipamiento innecesario. Los titanes suelen necesitar plastiacero, que consiguen al desmontar equipamiento viejo. Los cazadores sacan cable de zafiro de las piezas de armadura inservible. Los hechiceros extraen esencia hadrónica de las togas de tejido de campo obsoletas. Y cualquier guardián que sepa cómo usar un fusil puede deducir el proceso de desmontaje de un arma para conseguir recambios.
Hay otros materiales que han de ser recolectados en la Frontera, más comúnmente durante operaciones de Patrulla. El Cosmódromo, en la Antigua Rusia, es rico en girometal, un compuesto increíblemente ligero y resistente creado por las colonias renegadas a partir de maquinaria de contrabando de la Edad de Oro. Los sistemas de bobinas solares de la Luna aún generan filamentos de helio. En la enigmática flora de Venus —que probablemente ha sido influenciada por los vex— es fácil ver germinar flores espirituales. Y la superficie de Marte cuenta con depósitos de hierro reliquia ultradenso.
El equipamiento más poderoso para un guardián sobrepasa la ciencia corriente para adentrarse en los secretos de la Edad de Oro y del mismísimo poder del Viajero. Tales objetos requieren energía ascendente y fragmentos ascendentes, que son trozos de fundamento universal logrados al realizar actos de heroísmo.
Los encontrarás en los desafíos de Historia y las Incursiones.