«La tuya... no la mía».
(Cazador renegado Shin Malphur, a Dredgen Yor durante el enfrentamiento en la Cresta del Menguador)
La Última Palabra es un arma intrínsecamente romántica, una vuelta a tiempos más simples donde la buena puntería y los proyectiles grandes eran suficiente para dispensar justicia en la brutalidad de una frontera sin ley. Por supuesto, hay quienes dicen que esos tiempos han regresado.