Anomalía 779 (nunca-ser)
Fresco de panorámica estelar de cristales inteligentes y pigmentos en un techo de escayola Vestana y nervaduras diamantinas.
Tamaño aparente: 14,4 x 3,55 x 0,022 m
Los participantes presencian imágenes ocurridas en un hábitat orbital indeterminado. Se generan entre cinco y setenta y siete imágenes por participante. La cantidad no parece estar relacionada con el tiempo de exposición del participante.
Los participantes experimentan fuertes impulsos. Las autoevaluaciones incluyen:
Un sentimiento electrizante de pertenecer a una causa.
La impresión de que va conocerse una verdad crucial.
Una presagio constante que permanece durante días y luego años.
Dolor amorfo.
Amor pasmoso.
Algunos informes atípicos incluyen el zumbido del viento, el aroma de las lilas, cambios de gravedad aparente, la habilidad de cantar perfectamente y percibir los cuerpos como si fueran transparentes.
Una esquina quedó dañada durante el traslado a nuestra ubicación actual, lo que permite observar el interior de la obra. Los materiales clave no han sido identificados, pero hay evidencia de que el fresco conecta con computadoras cuánticas en una dimensión paralela o mundo distante.
La obra parece estar inacabada.