Concentra tu Luz e invoca una poderosa tormenta de arco. Absorbe de ella los rayos y canalízalos por la punta de tus dedos para lanzarlos contra tus blancos. El Trance tormentoso de un hechicero es tal ejercicio de concentración irrompible, que la energía de arco que invoca lo levanta del suelo y el aire vibra y crepita a su alrededor. Al igual que el rayo, cruzas el aire y golpeas todo lo que sea demasiado lento para escapar de la tormenta.