Primero, ante mis hijas,
vi a Alzok dirigir a sus hermanas a través del ojo,
diciendo que la muerte sería nuestro aquelarre.
Con fuego negro y hoja gris
Gornuk consagró su canto.
Se desprendieron de sus muertes.
A Zyrok le dije:
muéstrame el lugar en el que has ocultado tu muerte.
Soy Oryx, tu señor.
Oryx, mi señor, dijo,
ocultamos nuestras muertes en cada una
para que nunca estemos solas.