Versículo 2:6 - La lógica de la espada
¡Por fin!
Sabíamos que la curiosidad te haría volver, Auryx. En su desesperación, los amonitas han empezado a utilizar armas paracausales.
¿Qué son? ¿Cómo funcionan? ¿No te gustaría saberlo? Basta decir que algunos poderes de este universo están por encima de la física de la materia básica.
El origen de estas armas es el Viajero, la estrella cebo del Cielo. Su efecto es sutil, pero devastador.
Pero estás armado para responder adecuadamente. Las madres de Savathûn han escuchado atentamente nuestras enseñanzas. No te entregaremos las Profundidades, rey Auryx; ese poder es para nosotros, tus dioses. Pero te enseñaremos a invocar esa fuerza con signos y rituales.
Las mentes menores podrían llamarlo magia.
Ya no estás limitado por restricciones causales. Tu voluntad derrota las leyes. Mata a cien de tus hijos con una hoja larga, Auryx, y observa el cambio en la misma. Observa cómo el universo huye de ti, aterrorizado.
Tu existencia empieza a definirse.
Naturalmente, gran Auryx, sabemos que no fue únicamente la curiosidad lo que te hizo volver a la guerra. Sentiste tu propia muerte creciendo en tu interior.
Debes obedecer a tu naturaleza. Tu gusano necesita alimentarse...