Eres Baxx. Creciste de carne torturada. Consumido por la rabia y el hambre. Fuiste encadenado a una tarea: proteger este sagrado lugar. Y fallaste...
Te han poseído.
Descansa, devorador Baxx. Eres libre. Libre de las cadenas y del hambre. Pregúntate, en el horno de tu alma: ¿cómo llegaste aquí? ¿Qué te empujó a este fracaso?
El dolor. El dolor es todo lo que hay para ti.
Te criaron, te alimentaron y te hirieron. Te convirtieron en un arma viviente. Pero no tenías suficiente filo. El mundo te hería más de lo que podías herirle tú.
Aquí tienes un cuchillo. Tiene forma de [júbilo]. Cógelo.
Ya no tendrás que sufrir más. No necesitarás el dolor para impulsarte ni el hambre para tirar de ti. Sentirás júbilo por tu propósito, una hermosa aniquilación, interminable. Despréndete de esas cosas inútiles.
Coge el cuchillo. Úsalo. Adopta tu nueva forma.