Para el Nómada
Nómada:
Aunque tu presencia es irritante y tu hedor insoportable, has demostrado ser un gran conocedor del enemigo. Cuando la Oscuridad apareció, tú no te acobardaste. Te agradezco enormemente la ayuda.
En circunstancias normales, te despreciaría y te diría que alguien como tú es indigno de la posición en la que te encuentras. Pero ya nada es normal y acepto cualquier aliado dispuesto a ver más allá de la anticuada filosofía a la que nos hemos aferrado tanto tiempo. Tú también reconoces la necesidad del equilibrio en estos tiempos extremos. Huelga decir que nuestras acciones deben reflejar esto. Tu naturaleza impredecible no tiene cabida aquí. Debemos permanecer firmes en nuestras convicciones, sin importar lo que diga la Vanguardia. O los guardianes. Permanece atento. Si unen sus fuerzas en nuestra contra, deberemos asegurarnos de que nuestros planes no se vean afectados por ningún contratiempo.
Ambos estamos acostumbrados a trabajar en solitario. Para que esto salga bien, debemos aparcar nuestro egoísmo y llegar a un acuerdo. Solos, nos derrumbaremos bajo el peso de esta calamidad. Y la Oscuridad sabe bien cómo explotar la debilidad. Sé que tú también sientes el poder de la estasis. ¿Te asusta? Aunque creo que mi entendimiento es más profundo que el tuyo, no me hago ilusiones con la Oscuridad. Desgarrará tu falta de convicción antes de que puedas abandonar la causa.
Sin embargo, tengo curiosidad por saber qué piensas de la Desconocida. Pareces ser muy intuitivo, pero mis instintos también son agudos. Tengo la sensación de que no está siendo del todo honesta y eso me inquieta. Gran parte de su información está envuelta en acertijos especulativos. Creo que no miente sobre sus intenciones, pero me inspira desconfianza. ¿Dónde está tu lealtad? Sospecho que no confías en nadie, tampoco en mí. Quizá todos debamos seguir tu ejemplo al respecto.
Se nos pondrá a prueba y todavía no estamos preparados para eso. Espero que comprendas la gravedad de nuestra carga, a pesar de tu cinismo y tus burlas. Este no es momento para el humor, aunque quizá esa sea tu forma de procesar las emociones. Sería prudente que te guardaras tus comentarios. Cómprate un diario para reflexionar cuando se calmen las cosas.
Por último, te pido que dejes de llamarme "Claro de Luna". Si lo haces, yo dejaré de llamarte "rata".