Sobre la Pirámide
[SIN ENVIAR, BORRADO]
Mi reina:
No... tengo palabras. Nunca antes me había sentido tan desesperanzada, tan a la deriva, tan… tentada. Disculpa mis palabras, pero comprendo la seducción de la Oscuridad. Es una sensación poderosa percibirse libre de preocupaciones. Mi mente quebrada se entusiasma ante la idea de abandonar la esperanza sin mirar atrás. No puedo decir que no quisiera que me absorbiera. Era débil. Ahora lo entiendo.
Habré flaqueado, pero resisto.
No confundas mi debilidad con traición. Tenemos preocupaciones más apremiantes.
[ENVIADO, RESTAURADO]
Ya viene, mi reina.
Viene a por NOSOTROS.
Nos han manipulado. Estamos justo donde quería que estuviéramos. La Oscuridad ha orquestado magníficamente su plan. Las Pesadillas estaban calculadas a la perfección para atraernos, hacernos vulnerables y dejarnos expuestos.
La Oscuridad pretende usarnos para hacer su voluntad. No sé cómo detenerlo.
No detecto miedo en nuestra némesis. Ni siquiera somos una preocupación. No representamos ninguna amenaza.
La Oscuridad necesita una razón para temer nuestra Luz y pienso dársela.
He estado dentro. No tengo más que hermosas y violentas palabras para este informe. Te veré en el trono.
[ENVIADO]
Ikora:
Tras todo lo acontecido, debo compartir mis hallazgos contigo, pues siempre has sido firme y me has apoyado cuando otros no tenían fe. Después de enfrentarme a tantos demonios que me atormentaban, al fin siento que algo termina en el horizonte.
El dolor es algo que nunca se marcha del todo. Es algo con lo que vives y deseas que te haga más fuerte mientras aprendes a seguir adelante. No puedes enterrarlo ni esconderte de él. Reconocerlo da poder.
Así es como ganaremos. No desesperes, nuestro propósito es bondadoso y puro.
No me dejaré que mi pasado, mis errores o mis traumas me arrastren a la Oscuridad. En su lugar, les sacaré partido y me elevarán hasta la Luz.