The Grimoire Archive
Grimorio Rastreador Libros

ENTRADA 12: El cuchillo del deudor

Esta página está cubierta de moho y tiene la marca de un recuerdo… Las palabras vierten experiencia en tu mente abierta… A TRAVÉS DE LOS OJOS DE GILGAMÉS… Me quedo junto al cadáver del que había sido mi guardián. Llevo demasiado tiempo ocultando su vergüenza. Pensaba que era mi obligación darle calor cuando su fuego se apagó; pero, ahora, veo que esa obligación me mantenía atado a la vida. Es una realidad fría, asfixiante; no pienso seguir aferrado a ella. Veo la verdad que los susurros me habían ofrecido. La vi en cada momento a bordo de esta nave. Un microcosmos de violencia extrapolado al mundo que está más allá, con una sola salida. Pronto, también lo sabrá Catábasis. Espectadores repudiados nos rodean. Reanimo a Catábasis. "Gilly…". Catábasis se arrodilla ante mí, junto a su fusil. "¿Qué pasa?". "Hay una salida. No seguiré contigo". "¿Me dejas?". Catábasis mira a los repudiados, a su fusil, a su Espectro…. Pero ya no es su Espectro, ni del Viajero, ni de nadie. "Lo dejé todo para cuidarte. Te guie hasta todos los poderes que necesitabas para sobrevivir". Le digo la verdad que quiere olvidar. "¿Y todo para qué? Nunca se acaba. Siempre habrá más". Los repudiados invaden las pasarelas maltrechas. Catábasis se hunde. "Dijiste que no lo harías…". "Tú, el Viajero. Me habéis mantenido atrapado en esta sentencia de muerte. Es hora de liberarnos". "¿Qué significa eso?". Sus palabras pesan como piedras. "Voy a desconectar nuestra Luz, o pasarán mil vidas haciéndote pedazos", señalo a los repudiados. "No serás capaz". "Tus muertes pesan, Catábasis, pero te reanimaré tantas veces como sea necesario hasta que lo entiendas". No lo entiende. "¿Crees que no siento dolor? ¿Crees que no sufro mientras tú te escondes en tu limbo?". Catábasis se tambalea hacia delante. "He hecho todo lo que tú me has pedido". "¡Te fuiste!", grito. "Me dejaste aquí. Me dejaste en la Ciudad. Me alejaste del Viajero. Somos como los repudiados de esos tanques, ahogándonos en el pánico y la confusión eternamente. Todo por tu culpa". "La Ciudad ardía y yo quería vivir. Lo hice para que pudiéramos sobrevivir". Sigue sin entenderlo. Este sitio es como el sistema solar. Un cubo de sangre. No hay razón para volver. "Ahora la Luz arde". "Podemos superarlo". Catábasis extiende la mano. "Por favor". "No quiero sobrevivir, Catábasis". Me alejo de él. "Quiero la salvación". "Lo entiendo", Catábasis solloza, por fin ha terminado su epifanía. "Puedes acabar con esto, por los dos. Ahora te toca a ti sacrificarte ", le ofrezco. "¡No dices más que mentiras!", Catábasis coge el fusil. Apunta. Un disparo me desintegra. Antes era un Espectro. Ahora, solo soy un recuerdo muerto. FRENÉTICOS GARABATOS EN LOS MÁRGENES: Agua bajo el puente, cubierto de cuerpos que esperan a la próxima ola para levantarse de nuevo. Cuidado.