Artículo: A estrenar
De Ember Hadad, editora jefe del City Herald
Mi nuevo amigo es un modesto joven que luce una cazadora de piloto raída, aún cubierta de una fina capa de polvo. Su Espectro, Rivet, hace alarde de una seguridad totalmente inesperada en un ser metálico tan pequeño.
"Me dijeron que jamás encontraría a mi guardián", comenta Rivet. "¡Que probase en la colmena! Y mira: ¡es guapísimo!".
Como todos los renacidos, el apuesto guardián nuevo de Rivet no recuerda quién era, dónde estaba ni cuál puede ser su propósito. Aun así, asiente con agrado cuando Rivet le explica que los guardianes se dedican a proteger la Última Ciudad.
"He venido a luchar contra los caídos y los cabal", expresa con orgullo el guardián. "Pero solo contra los malos".
"Aún le faltan algunos detallitos por pulir", señala Rivet.
Los últimos años en el sistema solar han sido bastante azarosos. Le hice la siguiente pregunta a Rivet: a estas alturas, ¿cómo hace un Espectro para instruir a un guardián nuevo sobre todo lo ocurrido?
"Bueno, lo primero sería advertirle sobre las amenazas a las que nos enfrentaremos, ¿no? Aunque… aún no he podido explayarme mucho sobre lo del fin del mundo".
El guardián de Rivet parece confundido. "¿El fin del mundo?".
Shaw Han, operativo de la Vanguardia, mi guía por el Cosmódromo y tutor local de aquellos a los que llama nuevas Luces, tiene un consejo similar.
"Centrarse en lo básico ayuda. Primero conviene que pongan a prueba su Luz, que descubran de lo que son capaces. Ya entraremos en detalle más tarde".
¿Incluso ahora?
"Así es. Cuando dominen las nociones básicas, salvar el mundo les saldrá de forma natural".