9. Nessus
"¡Glint! Me alegro de verte", exclamó Eva. "He disfrutado mucho de tus aportes a nuestra pequeña colección". Da unas palmaditas en el Libro de los Olvidados. "Pero me entristece pensar en todas esas pobres almas perdidas, enloquecidas por una cosa u otra, aunque solo sean cuentos".
"De hecho, estamos a punto de demostrar de una vez por todas que la Horda Decapitada existe de verdad".
"Santo cielo", exclama Eva asombrada. "Bueno, no debería sorprenderme. En este sistema, cada vez pasan cosas más raras".
Justo en ese momento, un guardián con una sobrecogedora máscara de pollo pasó y le ofreció a Eva unos dulces. Ella los rechazó cordialmente.
"Sí, pero no puede ser peor que la Ciudad. No hay nadie más extraño que nosotros", dijo Glint.
Rieron como niños y, por un momento, se olvidaron de todas sus preocupaciones.