6. Luna
"… así, al encender la vela, se iluminaba la cara tallada en la calabaza".
Hubo una larga pausa mientras Ylaia examinaba el holograma que Glint había proyectado.
"¿Y esto era común durante la Edad de Oro?", preguntó la técnida.
"Mucho", afirmó Glint. "Los humanos solían poner estas cabezas de calabaza por todas partes. Incluso se las pintaban en las…".
"Pero ¿por qué?", interrumpió Ylaia.
"Creían que, de este modo, podían comunicarse con los muertos", respondió Glint con rigor científico.
La técnida frunció el ceño mientras rumiaba sobre las diferentes partes de aquella disparatada historia. "Si estas calabazas legendarias servían para ver más allá del velo de la muerte", murmuró, "entonces, es lógico que se convirtieran en el emblema de…". Le echó una mirada expectante a Glint.
"La Horda Decapitada", dijo Glint terminando su frase. "Quiero acuñar ese nombre, me parece ideal".