La triste historia de Eldred Rush
"Te hablaré de Pavel Rush. Él no vino aquí en busca de problemas. Tampoco ha perdido el juicio. Sabía que aquí se encontraría con problemas. Simplemente, no le importaba. O no podía importarle, según decían".
"Pavel era un buscador de oro, pero no del material, rastreaba estos lugares en busca de recuerdos que él consideraba oro". Tenía una misión personal y muy pura: encontrar la roca sobre la que cayó su gente. Los hay que dicen que fue el primer guardián en adentrarse tanto. No es así. No obstante, encaja con su relato y ensalza su leyenda.
"Pavel, el solitario, caminaba por estas tierras entrelazadas ciclo tras ciclo, evitando el conflicto siempre que podía, pero siempre respondiendo cuando lo interrumpían. Era un hombre amable, pero violento si lo irritaban.
Llegó a encontrar el lugar en el que los ancestrales supervivientes de un derrumbe se arremolinaron hasta perecer. Allí, en el lugar donde había perdido tanto, en una vida pasada muy lejos de su alcance, Pavel enterró los cadáveres que ya no recordaba, pero seguía sintiendo muy dentro.
Nunca volví a ver a Pavel de nuevo. Nadie lo hizo".
(Extracto de la versión traducida de "Escritos y observaciones de la Costa Enredada: un texto de los caídos" de C.C. LaGrange)