Capítulo 11
"Lo sentimos", balbucearon los adolescentes al unísono con visible tristeza.
"¿Nos hemos metido en problemas con la Vanguardia?", preguntó Rhea.
Glint negó con la carcasa.
"No, pero voy a tener que requisar todas estas cosas para asegurarme de que no son peligrosas. Volved a casa, ¿vale?". Todos asintieron y se giraron para marcharse, pero Glint añadió en voz alta: "Y se acabaron los rituales. Si, por accidente, mezcláis hechizos reales, las consecuencias pueden ser desastrosas".
"Gracias, Glint", dijo Nirysk, que se quedó parado un instante antes de unirse a su hermana.
Glint suspiró.
Cualquier otro año le habría interesado la posibilidad de invocar a la Horda Decapitada mediante un ritual, pero este año… solo le apetecía estar tranquilo y reflexionar. Averiguar el origen de un fenómeno tan extraño podía esperar. Era un problema para el Glint y la Eido del futuro.
Por su propia tranquilidad, Glint escaneó el relicario y sintió alivio al comprobar que solo contenía caramelos.