Capítulo 1
Una melodía de guitarra flotaba por las calles de la Última Ciudad, casi inaudible entre el bullicio del mercado. El iris de Glint se movía entre los transeúntes y los bonitos adornos festivos. Su autoasignada patrulla apenas era capaz de distraerlo de sus pensamientos, pero se sentía útil para Cuervo y la Vanguardia, aunque no supieran nada y estuvieran demasiados preocupados con otras cosas.
Su atención viró hacia los carillones de viento de cristal de colores que decoraban un puesto cercano. Tras examinarlos de cerca, se preguntó cómo podría llevarle uno a Cuervo.
"¡Venga, rápido!", gritó una voz. Cuando se giró, Glint vio a cuatro adolescentes pasar corriendo junto al puesto esquivando por los pelos un carro lleno de verduras. Para sorpresa de Glint, uno de ellos llevaba una calabaza de gran tamaño.
"Ay, estos críos y sus tonterías de la Horda Decapitada…", exclamó el tendero.
"Esta es la época de las bromitas pesadas", respondió una clienta riéndose.
Glint fue tras ellos rápidamente.