El Colapso y la Edad Oscura
Tras la resplandeciente Edad de Oro, el Colapso impuso a toda prisa la más absoluta oscuridad.
Incalculables olas de destrucción asolaron el sistema solar y diezmaron sus poblaciones. Si las historias son ciertas, el suceso marcó la llegada del Testigo y sus fuerzas en su primer ataque contra el Viajero. Ese día, el Viajero nos salvó de una extinción segura.
El sufrimiento causado fue inconmensurable. Sin embargo, en las siguientes décadas, la Ciudad resurgió de sus cenizas y los supervivientes comenzaron a reunirse en ella; los guardianes plantaron cara a las huestes alienígenas. La Edad Oscura fagocitó gran parte de nuestra historia, pero… la esperanza es lo último que se pierde.