Capítulo 6
En el bazar de la Torre, bajo el sol de media tarde, Eido estaba sentada en una mesa con una tetera llena. Sobre la mesa estaban su investigación y varias gráficas de datos, mientras ella contemplaba atentamente su taza.
"¡Eido! Immaru va a… ¿Eido? ¿Por qué estás… mirando fijamente el té en lugar de estar escribiendo?". Glint, acompañado de Immaru, la miró con desconcierto.
"Iba a ponerme a escribir, pero, mientras estudiaba una antigua pista de nuestras investigaciones, descubrí el arte de la taseomancia", contestó ella sin apartar la mirada de la taza. "Por lo visto, es un método de adivinación que consiste en analizar patrones dentro de las hojas y los posos. Pensé que… podría ayudarnos".
"Yo buscaba monstruos, no té", gruñó Immaru. Glint se asomó por encima del hombro de Eido para ver las hojas de su bebida.
Eido entrecerró sus cuatro ojos. "Este patrón se parece a…".
"¡El comandante Zavala! ¡Tejiendo con la emperatriz Caiatl!", exclamó Glint.
Para Eido, las hojas que se movían dentro del té se asemejaban a una garra y, de repente, sintió un escalofrió en lo más profundo de su ser. "No, es…".
"¡Fynch! ¡Con un caballero lúcido! ¡No, un cazador! No, espera… ¡Está abrazando a Savathûn!", reconvino Glint.
"No sé en qué momento he pensado que esto podría serme útil", murmuró Immaru, y se marchó.