Capítulo 28
Eido corrió hasta la mesa de un comerciante cercano con repostería elixni y cogió la hogaza más grande que encontró. Sus cuatro manos se afanaban furiosamente en arrancar trozos de pan y envolverlos en papel de caramelo; de repente, se alegró mucho de ser elixni.
"¡Eido!", gritó Glint.
Cuando levantó la vista, vio al monstruo de la Horda Decapitada correr en tromba hacia el montón de "caramelos" que tenía a sus pies. Logró apartarse de su camino justo cuando la criatura se abalanzó sobre los coloridos envoltorios y los engulló todos en un abrir y cerrar de ojos.
Pero no ocurrió nada.
"No lo entiendo", admitió Glint. "¡Debería haber funcionado!".
"Tal vez tenga una cavidad dentro donde almacena la leche vex y la distribuye por el cuerpo, ¿no?", preguntó Eido.
"Vamos a averiguarlo", señaló Glint. Se dirigió a toda prisa hacia el monstruo de la Horda Decapitada y lo escaneó mientras el engendro intentaba quitárselo de encima con furia. "¡El pecho!", gritó justo cuando el monstruo le propinó un golpetazo. Mareado, Glint giró en el aire, pero no sufrió daños.
Con un ladrido, Archie saltó a la acción de inmediato y provocó al engendro de la Horda Decapitada para que lo persiguiera. El perro lo condujo hasta un puesto de palomitas de maíz con caramelo y comenzó a zigzaguear rápidamente entre sus piernas. El monstruo tropezó y Archie pegó un brinco para darle un buen empujón. La criatura se agarró a la inmensa olla de hierro fundido, tirándosela encima al caer al suelo. La olla aterrizó en su pecho con un fuerte crujido y derramó palomitas y azúcar caliente en el cuerpo del monstruo.
El engendro gritó de dolor e intentó liberarse. Se bamboleaba sin llegar a desplazarse mientras emanaba leche vex de la herida de su pecho. Cuervo, Zavala y Ana corrieron hasta donde estaba, con Glint siguiéndolos de cerca, pero Eido los echó a un lado. "¡Alejaos!", gritó mientras se cubría.
El monstruo de la Horda Decapitada volvió a gritar mientras su cuerpo se expandía y la cabeza de calabaza se partía y se agrietaba. De repente explotó, y una columna de espuma arcoíris comenzó a elevarse hacia el cielo para después caer en cascada formando un pegajoso mar que cubrió el bazar entero.