«Solo los más fuertes tienen cabida aquí».
(Lord Saladino Forge, héroe de la Grieta del Crepúsculo)
Los Señores de Hierro, antiguos guerreros desde la creación de la Ciudad, no tienen tiempo para tonterías. La Ciudad recuerda a Felwinter y Jolder, Skorri y Tamerlán, Radegast y Gheleon y los demás, por sus patrullas invencibles durante los Seis Frentes y la construcción de la Muralla. El Estandarte de Hierro pide a sus guardianes que estén a la altura de esa leyenda.
Lord Saladino, una vez mentor de Shaxx, gestiona los torneos del Estandarte de Hierro para quitar todo signo de debilidad de los guardianes y prepararlos para una batalla que no va a ser justa. El Estandarte de Hierro pone a prueba a los guardianes y su equipamiento en una guerra de prueba, incansable y definitiva.
Por orden del Consenso de la Ciudad y del Orador, Saladino y Shaxx cooperan en la administración y el Estandarte de Hierro es técnicamente un componente del Crisol. En la práctica, Saladino tiene sus propios planes, sus propias recompensas y su territorio en la Torre. De vez en cuando alguien intenta que Saladino, Shaxx y Zavala se sienten juntos para cenar y arreglen sus diferencias pero ellos prefieren seguir en esa situación incómoda y terca como el Yelmo de San-14.