Se dice que la retorcida ciencia de Kovik es la responsable de la evolución con SIVA de los Demonios simbiontes. Pero sus ambiciones iban mucho más allá de convertir a piratas famélicos de éter en semidioses mecánicos. Las investigaciones del sacerdote demente dieron un giro siniestro al intentar militarizar los aspectos más agresivos de la misteriosa biología de la colmena.
Si los experimentos de Kovik hubieran continuado, con o sin él, no habría forma de saber lo peligrosos que serían ahora los simbiontes.