La Casa de los Demonios tenía un firme control del Cosmódromo hasta que los valientes guardianes empezaron a hacerles frente, cargándose a sus líderes y luchando contra las tropas de los Demonios. A pesar de que los caídos estaban siendo derrotados por todo el Cosmódromo, nada les dolió más que la destrucción de su dios sirviente, Sepiks Prime.
Pero Sepiks había renacido, alterado y perfeccionado con SIVA, y estaba dispuesto a guiar a la Casa de los Demonios hacia un brillante futuro creado con SIVA. A través de Sepiks y de otros como ellos, la SIVA cambiará el mundo.