VIII. Correspondencia
Hermano:
La Reina Bruja ha sido desterrada de la Ciudad Onírica. Ya no somos prisioneros de sus secretos. Ya no eres prisionero de los tuyos.
Me han dicho que mi trayectoria conduce a la soledad. La verdad es que ya creía haber alcanzado ese destino. Si tuviera la oportunidad, cambiaría de rumbo.
Hubo un tiempo en el que temía que te perdieras intentando seguirme. Ese tiempo ya ha pasado. Me da igual qué nombre uses, sigues siendo irremediablemente tú, desconfiado y testarudo hasta la exasperación. Y, por ello, te quiero.
No pido perdón ni comprensión. Solo te ofrezco refugio… y una taza de té, si te apetece.
Si decides volver a casa, aquí me tienes.
Mara