Sexto sentido
Petra guía a Austyn, Sjari e Ylaia por los pasillos de Eleusinia, a través de la corrupción poseída y los peligrosos travesaños que abarcan las interminables profundidades inferiores, hasta que llegan a una estatua de mármol que representa a una mujer. Allí, Mara Sov las espera. Petra y las técnidas se inclinan ante su reina.
"Un agente de los Nueve se ha aparecido en vuestros sueños, como en los míos, y ofrecía…". La voz de Mara Sov las posee y se detiene con un inusitado temblor. "Entrad en comunión conmigo bajo la mirada de la efigie de Sjur. Veamos si su ofrenda nos brinda esperanza o es falsa".
Las tres hacen lo que les pide. Pasan los días mientras exploran el sistema solar hasta que la débil imagen de una cazadora de alta estatura llama la atención de Sjari en un lejano y oscuro cerco del espacio, junto a Xûr de los Nueve. Mara no desaprovecha la oportunidad y envía a sus subordinadas allí, pero, cuando llegan, solo está Xûr de los Nueve frente a la enorme masa de Saturno.
"¿A qué juegas, mensajero?", pregunta Mara.
"Hijas de la Luz y la Oscuridad en vuestra búsqueda, reina regente del Arrecife Muerto… Los Nueve se han percatado de vuestro apuro y os ofrecen un trato".
Austyn da un paso atrás, pero Mara la retiene por el hombro. A Austyn le asombra que su reina se haya dignado a tocarla y se queda inmóvil antes de procesar el peligro de la propuesta de Xûr.
"¿Por fin has venido a asumir tu responsabilidad, herramienta?". La voz de Mara destila una sed de sangre contenida.
"Solo soy un mensajero. VI de los Nueve te ofrece el fin de tu sufrimiento: Sjur Eido sigue viva, perdida en el tiempo".
"Afirmar eso es fácil", dice Mara. "Estar 'perdida el tiempo' es una condición muy práctica". Intenta sonsacarle información, pero su fachada de estoicismo se derrumba por momentos.
"Esto es lo que pasó", dice Xûr, y se lo cuenta.
"Los Nueve dispusieron la unción de un arma creada mediante la lucha. Colocaron sus piezas y lanzaron el mensaje".
Ella luchó contra Huginn y Muninn con valentía en una última batalla entre antiguos camaradas. Justo antes de lograr la victoria, los Nueve tocaron ese espacio. Uno, dos y tres; Huginn, Muninn y Sjur Eido quedaron poseídos en ese momento por los Nueve. Sus fuerzas flaquearon. Tensó el arco, disparó y cayó.
"Y, mientras Sjur caía, tal vez fuera un deseo… ¿O no? Fueran cuales fuesen sus últimos pensamientos, se dieron un festín mientras seguían cayendo por última vez. Y Sjur fue enviada al lugar donde comenzó.
¿Es suficiente?".
Es un mensaje destinado a tener un gran impacto y embaucar al corazón, pero contiene suficiente verdad. Mara se queda completamente inmóvil e intenta dar muestras de aplomo.
Xûr continúa. "No ayudaréis a la Ciudad en la Tierra. Si aceptáis esta oferta, vuestra búsqueda terminará. Si la rechazáis, nunca verá su fin".
"¿Tan poco claro es el futuro cuando tus motas de polvo no coinciden en sus objetivos?". Mara sonríe con malicia. "Jamás me harías una oferta que pudiera rechazar, así que la rechazo. Esta propuesta me ha dado la esperanza que necesitaba y me ha delatado que debo buscar en el tiempo, no en el espacio. ¿Por qué crees que te he permitido entrar en la trampa de nuestros sueños? ¿Qué castigo merecerá tu fracaso?".