Cicatrices invisibles
La radio de su diminuta habitación resonó lo bastante fuerte como para despertar a Eva de su profundo sueño. Eva había convertido sus dependencias en un lugar acogedor por medio de telas y obras de arte sacadas de la Zona Muerta, pero, como solía sucederle cuando se despertaba abruptamente, le costó recordar dónde se encontraba.
Gruñó conforme salía de la cama, apoyándose en muebles cercanos para mantener el equilibrio. El daño provocado por las bestias de guerra había sido cuantioso, y todavía notaba la presión en las piernas donde la tecnología Bray había vuelto a unir huesos y tendones.
Se desplomó sobre la sillita que se encontraba frente a la radio. La luz de la pantalla iluminó el cuarto, que estaba completamente oscuro. Escudriñó la radio de cerca a medida que la imagen de Tess Everis aparecía. Era de día en la Ciudad y Tess iba como un pincel para trabajar.
"¿Tienes idea de qué hora es aquí?", preguntó Eva, permitiendo que la irritación se marcase en sus palabras.
"Sí, lo sé". Algo en la voz de Tess hizo que Eva se incorporara y mirase más de cerca. El rostro de Tess estaba tenso. Parecía… asustada.
"Tess, ¿qué sucede? ¿Estás bien?". Eva se despertó de pronto y agarró el borde de su bata verde para envolverse con ella. Le entró un frío repentino.
"Lo siento, cielo. Tenía… que informarte cuanto antes. Imagino que Rahool está informando a Tyra justo ahora". Tess miró hacia abajo y a un lado antes de devolver la vista a la cámara. "Cielo, Cayde está muerto. Ocurrió algo en el Arrecife ayer. No estoy al tanto de los detalles, pero todo el mundo estaba hablando de ello".
La boca de Eva trazó una fina línea de preocupación. Nunca le había tenido especial cariño al Vanguardia de cazadores, pero mucha gente lo respetaba y confiaba en él. Si había alguien capaz de asesinar a Cayde-6, era… "¿La Legión?".
Tess negó con la cabeza. "No se ha pronunciado, según dice la gente", respondió con una débil sonrisa, la primera desde que habían empezado a hablar. "Bueno, ya sabes lo fiable que resulta la rumorología. Puede haber sido cualquier cosa".
Eva se recostó de nuevo en la silla con el ceño fruncido. "Lo lamento, cariño, sé que te caía bien". Tess se encogió de hombros en un intento de contenerse. "No seas así, no hace tanto que intercambiábamos historias en el mercado".
Tess se detuvo y asintió con tristeza. "Creo que se va a celebrar un acto conmemorativo. ¿Vendrás para estar ahí?".
Entonces fue Eva quien apartó la mirada. Era la primera vez que alguien le pedía que volviera, y para un funeral, nada menos. Eva se disponía a elaborar una excusa, pero Tess prosiguió, dando un matiz humorístico a su sombría voz.
"Cuando vengas, puedes poner orden en la programación festiva de los androides".
Los ojos de Eva se abrieron de par en par. "¿Los androides están preparando la celebración sin mí?".
La sonrisa de Tess se volvió enorme. "¡Nos quedamos tan sorprendidos como tú! Parece que todo el equipamiento festivo quedó empaquetado con suministros importantes de camino a la nueva Torre y, cuando se ejecutaron tus programas, lograron encontrar las cajas etiquetadas". Tess cogió su radio e inclinó la lente para que apuntara al gorro de la Aurora en lo alto de un maniquí que estaba en la esquina de la sala.
Eva movió la cabeza, incrédula. "Han preparado la Aurora sin mí".
El rostro de Tess regresó a la pantalla. "Durante el verano, Ikora le pidió a alguien que preparara un evento con el que conmemorar el final de la guerra también".
Eva trató de esconder su enfado. "¿Y cómo fue?".
Tess movió el rostro a los lados con un gesto contemplativo. "Bueno… ya sabes. Estuvo bien". Cuando vio cómo Eva apretaba la mandíbula, Tess empezó a reírse. "Le faltaba tu toque, cielo", suspiró. "Ay, qué bien sienta reírse. ¡Vuelve a la Torre! Al menos para expresar tus condolencias. Parece que hayan pasado años desde la última vez que te di un buen abrazo".
Eva se giró para mirar por la ventana de su oscura habitación. En el horizonte, el tenue brillo del fragmento se mostraba como un ancla, un símbolo del pasado.
Eva devolvió la mirada a su amiga y sonrió.