The Grimoire Archive
Grimorio Rastreador Libros

RECUERDO RECUPERADO: ANJOLI-7

4-JUNIO/1:05 A la IA le da igual si vivimos o morimos. Pues vale. Vamos a tomar las riendas de la situación. Es difícil no hacer ruido cuando estamos todos metidos en la oficina de Clovis. Pero no llegamos hasta aquí sin luchar. Incluso el túnel secreto por el que hemos pasado estaba lleno de vex. Hemos perdido a más de los nuestros por el camino. También aquí hay un montón de vex, pero, afortunadamente, las paredes y las ventanas de la oficina de Clovis están reforzadas. Siempre decía que no había que reparar en gastos, aunque eso solo valía para él. Clovis-1 está ejecutando el protocolo de entrenamiento exo. Sus estadísticas superan todo lo que hemos visto. Bate récords. Casi hace que colapsen los programas. Pues claro. Clovis lo construyó con ese propósito. Él quería ser el mejor, vivo o muerto. "Si fuera vex, daría media vuelta y correría a ponerme a salvo", comenta Clovis-1 al salir del módulo de entrenamiento. "Es hora de ponerte a prueba", dice la Dra. Bray mientras señala un armario de armas cerrado. Dentro hay dos armas: un fusil de pulsos resplandeciente y una espada brillante, con una hoja similar a la de una motosierra. Seguro que con eso se puede cortar titanio. Habíamos intentado anular la seguridad del armario mientras Clovis-1 entrenaba, pero no lo conseguimos. El armario escanea a Clovis-1 cuando se acerca. "Bienvenido de nuevo, Clovis", dice al tiempo que se abre. Él coge la espada con una sonrisa. "Toma, coge esta", le dice Clovis-1 a la Dra. Bray. "¿Y por qué debería hacerlo?". "Porque así seremos la envidia del lugar mientras acabamos con los vex". Ella asiente. Coge el fusil y se lo cuelga del hombro. Le queda genial. La Dra. Bray saca algo más del armario y se lo mete en el bolsillo. Parecía un banco de memoria. ¿Para qué quiere eso? "¿Qué se siente?", pregunta la Dra. Bray. "Me viene como anillo al dedo", responde Clovis-1 mientras admira la espada. "De hecho, la hicieron especialmente para ti", resuena una voz en los altavoces. Otra vez la inteligencia artificial. Siempre observándonos. Siempre escuchando. "Ten en cuenta que, por fuerte que seas, esta es una misión suicida. Los vex han desactivado el sistema de recopilación de recuerdos en la nube, así que los bancos de memoria ya no transmiten datos para crear copias de seguridad. Si alguien muere en la batalla, se reconstruirá según los últimos datos que se guardaron". "Entonces guardaremos los datos ahora mismo y viviremos con eso. Algunos se quedarán aquí y ayudarán a traernos de vuelta al resto", dice la Dra. Bray. Es un buen plan. "Sin tener en cuenta la degradación rápida de memoria, los vex son demasiados. Y son astutos. Pronto se darán cuenta y vendrán. Para que esto salga bien, debes dejarte la piel luchando". Algo se enciende fuera de la oficina y llega hasta el pasillo. "He desbloqueado la armería. Aunque seas un imprudente, más imprudente sería yo si no te apoyara en esto". "Esto no borra lo que hiciste. Ha muerto gente que jamás podremos recuperar", le responde la Dra. Bray, implacable. "No busco el perdón. Solo una promesa". Siempre hay algo. "No destruyas el portal". "¿Y quién ha dicho nada de destruirlo?". La inteligencia artificial suspira. "Tú. La primera vez que lo intentaste". "¿La primera vez?". "El banco de memoria que acabas de coger. Era de Elisabeth-1". La Dra. Bray sacude la cabeza. "¿Por qué?". "Porque yo quería que estuvieras de mi parte". Clovis-1 se enfurece. "Es demasiado tarde para eso". La Dra. Bray le pone una mano sobre el hombro. Se tranquiliza. "No lo destruiremos, Clovis", responde mientras le guiña el ojo a Clovis-1. "Vale. Llevad provisiones. Os espera una gran batalla".