ENTRADA 6: Exceso de avaricia
Esta página está cubierta de moho y tiene la marca de un recuerdo…
Las palabras vierten experiencia en tu mente abierta…
A TRAVÉS DE LOS OJOS DE CALUS, EL OBSESIVO…
Una multitud se ha reunido para apoyarme a mí, su emperador, aunque pronto seré mucho más que eso. Amsot hizo correr la voz de mi llegada y clamaron para ser los primeros en mi presencia en la cámara de observación. Veo al guardián y a su pequeña Luz, un poco más de cebo. El Espectro observa y el guardián abandona la retaguardia. Una pena.
Todos vienen a ver la cumbre de mis labores. Soy omnipresente. Las estatuas que hay en cada esquina ven todos los ángulos posibles. Mi carruaje chapado monitorea la corona para detectar aberraciones. Está decorado con oro de Castellum para mi vista. Pagué muchas vidas para arrancarlo de las garras de la colmena, pero se doblegó muy dócilmente… Su capacidad para unir mentes y someterlas. Veo mis tributos, repudiados farfullando al unísono, atados a la corona, espinas que mi ingenio transformó en herramienta. Mis audaces consejeros anclan sus mentes y se preparan para iniciar la comunión. La gloria nos espera.
Estos observadores… Los sorprenderé.
Aplaudo con cuatro enormes pares de manos. "Que empiece la función".
Dirijo toda mi atención a la amplia ventana de observación de la cámara mientras las portillas revelan la tumba vacía de Marte. Tentáculos de Oscuridad giran en espiral desde el núcleo de la anomalía, cautivando a todas mis versiones, llamándonos a la profundidad de su núcleo con susurros como ganchos que atraviesan la carne nerviosa. Admiro el estimulante retorcimiento. "Sí…".
Mis consejeros ponen sus manos sobre la corona y concentran en ella su cognición. Abren a la fuerza los caminos sinápticos colectivos de los repudiados y los cosen en el tejido de la esfera memética de la anomalía. El Glykon se tensa por el tirón.
La velocidad se precipita hacia la anomalía y la realidad circundante se desgarra. Aguantamos, suspendidos ante el retorcimiento. Lo llena todo, pero no hay nada más allá del plegamiento. El tiempo se para y el cosmos se arquea para someterse a mi voluntad. Ahora.
"Qué satisfacción. He creado a todos mis yo a tu imagen; he expandido mi mente para vivir a través de muchos… He cosechado los placeres y experiencias de cada receptáculo. Pero, a pesar de mis diversas perspectivas, sigo viendo solo a través de mis propios ojos, y quiero más". Miro a la oscura nada. "Eres el olvido. No la destrucción, sino una fusión de todo lo que ha sucedido. Deseo llegar a ser como tú, para atiborrarme de existencia. Para cobrarme tu promesa de ensalzarme". Mi risa suena salvaje. Todas mis formas quedan inmóviles en el remolino de la anomalía. "¡Contémplame!".
El cosmos se doblega y se quiebra ante mí mientras vuelvo a mi débil realidad. Otra vez ignorado. Los repudiados gritan sinsentidos al unísono. Ahoga los susurros. Es lo único que mis yo pueden oír.
Me acerco, como me mostraste la última vez que nos encontramos. Abro la mente de cada repudiado de mi carruaje, buscándote. Nada. Así que abro sus cuerpos. Arranco cada miembro de su cavidad, cada mente de su cráneo, en busca de tu presencia. Busco hasta que los gritos solo pueden oírse desde corrales lejanos.
Me encuentro con la mirada de los miembros de la tripulación que no han querido apartar la vista. Y, en ellos, te veo. Me devuelves la mirada desde detrás de la tensión: un observador.
FRENÉTICOS GARABATOS EN LOS MÁRGENES: He desenterrado un lugar bajo el hoyo del rechazo. Sigue funcionando, date prisa.