Osiris I
Me gustaría pensar que este mensaje llegará a tus manos.
Si es así, significa que has vuelto a conseguir información que te convierte en una amenaza y que necesitas que alguien te guíe.
Antes de comenzar, he de pedirte empatía. He pasado varias vidas estudiando las infinitas transformaciones de la realidad. He vivido muchísimo más que cualquier otro guardián, en gran parte fuera de lo que conoces como tiempo. Sin embargo, tras la pérdida de Saguira, el tiempo que me queda, en relación con la duración de una vida humana, es insignificante: apenas un grano de arena en la inmensidad del desierto. Lo único que tengo de valor está anclado a mi pasado (mi conocimiento, mis descubrimientos, mi reputación), y no llegaré a conseguir nada más. Al menos, no lo suficiente como para garantizar nuestra supervivencia.
Existen pocos seres en este cosmos que hayan visto el tiempo desde las mismas profundidades que yo, y aún menos que tengan el intelecto necesario para apreciar algo así. Esa es la razón por la que hice un pacto con el diablo.
Me entregué a Savathûn por voluntad propia y le permití que se hiciera con mi puesto en la Vanguardia.
La Vanguardia ha luchado como leones encerrados durante demasiado tiempo. En su seno, abundan los secretos; cada vez que descubren algo nuevo, lo encañonan en un arma y lo disparan contra el corazón del objetivo de turno. Estamos perdiendo esta guerra a pesar de haber conseguido alguna victoria pírrica, y el poco daño que Savathûn puede hacer con nuestros escasos recursos no es nada comparado con lo que supone esta oportunidad. El trono de la Reina Bruja está formado por una pila de secretos que llevan más de mil millones de años creciendo. Mientras ella se esconde entre las ruinas de nuestra ciudad, yo me quedo a solas en sus pasadizos para descubrir todo lo que ha visto.
Zavala e Ikora son buenos amigos y tienen buen corazón, pero también son aventureros. En cuanto ven un problema, quieren encontrarle una solución lo antes posible, y su compasión no les deja ver lo que el sacrificio puede conseguir, sobre todo el de un hombre que, en términos de vidas de guardianes, ya está muerto. Ellos se encargarían de detenerme, por eso solo comparto esta información contigo. No le cuentes mis secretos a nadie y mantén a la humanidad a salvo aliándote con quien menos te esperabas.
No permitas que mi sacrificio sea en vano.
(Osiris)