10. La guerrera
Soy Filaks, antigua guerrera de la Casa de los Demonios y antigua moradora de Riis. Me dirijo a los eliksni que siguen dispersos. Escuchadme. No volveré a repetir este mensaje.
¡Muerte a la Casa de los Demonios! ¡Que arda el hogar Riis! ¡Abandono lo inservible y entrego mi vida al Renacimiento de Riis, a Eramis y a su Casa de la Salvación!
He luchado en muchas batallas, pero nunca he encontrado ningún guerrero tan feroz como Eramiskel. ¡Juntas hemos asediado los muros de la Ciudad terrícola con armas en cada garra! Codo con codo, hemos derramado sangre por todo el sistema. ¡Ningún queche quedaba fuera de su alcance! ¡La muerte nunca ha podido atraparla! Incluso atada por las cadenas de los miserables nativos del Arrecife, su cuerpo y su mente crecieron y se fortalecieron.
Chelchis, Skolas, Aksis… Hay que resucitarlos a todos para ver cómo los reduce a escoria. Su nuevo poder va más allá de cualquier otro que hayan tenido. Más allá de lo que nuestra gente jamás haya visto.
¡Y ella otorgará ese poder a todos los que se unan bajo su estandarte! Como su lugarteniente, estoy con ella en esto. Unidas, nuestros cuerpos vibran con la misma energía gélida.
¡La energía para tumbar a la Gran Máquina del cielo y fortificar nuestra nueva ciudad con su coraza metálica! ¡La energía para derrotar a los miserables de este sistema y alimentar a nuestros hijos con el botín de la victoria!
La energía para reinar durante más de mil vidas.
Escuchad todos: ¡Soy Filaks, la Guerrera de la Oscuridad! ¡Vida al Renacimiento de Riis! ¡Larga vida a la kell de la Oscuridad! ¡Gloria a la Casa de la Salvación!