The Grimoire Archive
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IX: Abrazo

I.I Cuando el antiguo yo se descomponga, solo habrá sufrimiento. I.II Nadie puede soportar la absolución, pero la evolución exige sacrificio. I.III El dolor debe aceptarse como la nueva constante, o se apoderará de ti. I.IV Cuando el ruido blanco de tus gritos ahogue los susurros, te sentirás solo. Y es que estás solo. I.V ¿Es esto la eternidad o el olvido? I.VI Te verás a ti mismo —fuera de ti— y anhelarás abrazar esta nueva evolución, un faro en el otro extremo de la esperanza perdida. I.VII Aun así, sabrás —a través del dolor, a través del miedo— que ya no existe lo que fuiste, solo lo que vendrá y todo el dolor que le seguirá. "No te rezagues en la aceptación venidera, tu deshacimiento solo te pertenece a ti, es un viaje solitario desprovisto de paz." —9º. Discernimiento, 7º. Libro del Dolor Cualquier guardián al que le interesen las antiguas pesadillas ha oído historias de las Armas del Dolor, unas herramientas mortales de las que se dice que estaban infectadas y pervertidas por una retorcida ciencia cercana al misticismo. En especial Espino, el arma maldita del azote de la Luz, Dredgen Yor. Pero tales herramientas de destrucción eran solo un rumor. Había pruebas directas de que Yor había tenido un bastardo abominable, pero las leyendas de su enfermiza arma y de la plaga que propagaba parecían exagerados, solo otra historia de fantasmas para avisarnos de peligros desconocidos. Pero nuestras traducciones de un antiguo texto de la colmena parecían señalar que la leyenda tenía algo de cierto. La colmena había contado con rituales para imponer la evolución forzada. Y lo que habíamos descubierto apuntaba a la transmutación mediante la corrupción, la degradación y el renacimiento… Las Armas del Dolor eran reales. Y, lo que es peor, eran un mapa de un peligro mayor, de un mal mayor. Y, con este descubrimiento, nuestra voluntad de desentrañar toda la verdad sobre Yor se vio impulsada por preguntas nuevas y aterradoras. ¿Y si los horrores de los actos de Yor no eran el acto final? ¿Y si la evolución era, simplemente, la consecuencia de un plan más grande? ¿Y si no era más que el efecto secundario de una antigua carrera armamentística y las armas que temíamos de los días pretéritos no eran más que las piedras de toque de una devastación mucho mayor de lo que llegábamos a imaginar? ¿Y si el "dolor" era solo una parada técnica en el camino a nuestra próxima aniquilación? —Nota garabateada a mano que acompaña a la traducción personal de Teben Grey de un antiguo texto de la colmena