Legión Perdida – 17
"¿Y esos monstruos existen?", preguntó Lord Saladino con voz grave.
Eido asintió con nerviosismo.
"Tengo muchas pruebas de su existencia. Sé que tienen calabazas en llamas en vez de cabezas y que están llenas de caramelos", dijo Eido con rigidez. "Y de botín. También están llenas de botín".
Lord Saladino sopesó sus palabras. Eido no pudo adivinar lo que estaba pensando.
"Pero dudo de las conclusiones de Glint sobre sus orígenes", añadió.
El Señor de Hierro la miró fijamente.
"¿Te has enterado por Glint?".
"Sí, es que…".
"No tengo tiempo para esto", espetó Saladino antes de marcharse.