8. LA BÚSQUEDA
"No sé qué esperas sacar de todo esto", dijo Felspring fríamente mientras Felwinter se dedicaba a registrar un búnker de serafín. Armas de la Edad de Oro de todas las formas y tamaños se alineaban en las paredes. Algunas estaban claramente inservibles debido a los años y el desuso. Otras parecían inmaculadas, a salvo del polvo.
"Como mínimo", continuó, "nos estás poniendo otra vez en su punto de mira. Cuando nos quedamos en la montaña, dejó de molestarnos".
Tras el mutismo de Felwinter, Felspring hizo crecer su carcasa y preguntó con retintín: "¿Lo haces solo por lo que te dijo?".
Felwinter escogió una de las armas: un enorme lanzagranadas. "¿Quién?".
Felspring se dio la vuelta con incredulidad. "¿Que quién?", dijo en tono sarcástico. "¡Quién va a ser!".
Felwinter le dedicó una mirada de soslayo antes de volver a centrarse en el lanzagranadas. Lo alzó como si apuntara a la pared para dejarlo a un lado y hacerse con un fusil de explorador y examinar su mira telescópica.
Durante un momento, Felspring simplemente lo observaba, pero acabó acercándose a él. "No es esto lo que necesitan". Cuando captó la atención de Felwinter, continuó. "Armas. Ya hay demasiadas ahí fuera últimamente". Su expresión seguía mostrando desconcierto; entonces, Felspring suspiró. "La Edad de Oro fueron tiempos de paz y prosperidad".
"Cierto", respondió Felwinter.
"Construían cosas. No las destruían". Ante el silencio prolongado de Felwinter, Felspring flotó hasta colocarse al otro lado. "Piénsalo. Fue la mayor expansión en la historia de la humanidad. Las ciudades surgían como la hierba, magníficas. Y todo pasó muy rápido", hizo una pausa. "Bueno, en realidad, no tengo ni idea de cómo lo hicieron".
Felwinter miraba el fusil de explorador que sostenía. "¿Androides de trabajo?".
"Seguro. Pero ni así hubiese sido suficiente, y eso no les hubiese servido para terraformar Titán por sí solos. Debían contar con algún tipo de tecnología. Algo que los ayudara a edificar".
Felwinter asintió y dejó el fusil de explorador a un lado. "¿Y dónde está esa tecnología?".
Felspring revoloteó sobre uno de los terminales de ordenador para inspeccionar los controles que refulgían. "Eso me pregunto yo también".