Soñar
Eres el primero en soñar.
En el sueño, das forma con las manos a una arena gruesa. Alzas un puñado y sientes como si se movieran las montañas. Arrastras la yema de un dedo por la tierra para dibujar una línea sinuosa y oyes el rugido del agua en movimiento. Respiras y notas una ráfaga de viento limpio y radiante en el pelo.
De repente, estás lejos, muy muy arriba, en el aire, más alto de lo que nunca has estado. Has subido a la cima de los rascacielos más altos de Liberación, pero esto está mucho más alto y ves el mundo a tus pies, con extrema fidelidad. Es un precioso mundo verde, mucho más verde que cualquier otro lugar que hayas visto antes.
Parece tu hogar.
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Soy la primera en soñar.
Los sueños pueden darse en cualquier momento. Un velo me cubre los ojos y veo imágenes extrañas que se mueven. Soy otra persona, o soy yo misma, reinventada. No lo sabría decir. En los sueños, doy forma a planetas con mis propias manos.
Al principio, pienso que estoy loca.
Los médicos de BrayWell lo llaman "psicosis de desajuste por reubicación interplanetaria", un psicopalabro genérico para englobar todos los trastornos mentales que no saben explicar. Otras personas, en busca de certezas, lo llaman "profecía". Pero lo único que yo puedo ofrecer es una conexión imprecisa y enredada que desenmaraño con esmero cuando sueño.
|| Me atrae una estrella brillante y atenta. Le hablo mediante movimientos, mediante sentimientos. Y ella me entiende de forma tácita. ||
Ahora estoy ante una multitud. Su murmullo es el retumbar sobrecogedor de las placas tectónicas en movimiento.
Detrás de mí, una pantalla reproduce en bucle imágenes borrosas del Viajero terraformando Venus. Las imágenes emiten una luz pálida. Hemos visto esta película muchas veces.
|| Me deslizo por el espacio como a través del agua, nueve impulsos tiran de mí en nueve direcciones. ||
Frente a la multitud me balanceo un poco, como un bosquecillo de árboles meciéndose al viento de los sueños. No puedo evitarlo, casi siempre estoy soñando.
|| Surgen susurros desde la oscuridad profunda, seductores y aterradores, un recordatorio de las cosas que quedan atrás, agridulces y abominables. ||
Un crepitar de estática en la pantalla que tengo detrás me devuelve a la tierra, reasentando mis pies en el suelo. Estas personas han venido aquí por mis ideas.
Me inclino hacia adelante y me dirijo a la multitud. Cuatro principios de una verdad dolorosa:
El Viajero es una fuerza benevolente.
El Viajero es un ser inteligente que tiene libre albedrío, sueños, esperanzas y miedos.
El Viajero nos salvará.
El Viajero nos dejará.