The Grimoire Archive
Grimorio Rastreador Libros

Página de diario arrancada, 1968

12 de diciembre de 1968 – -6,11 °C – 11,6 mph, SE – 4 km – Nublado ¿Cuándo se convierte el heroísmo en vanidad? He tenido seis largas semanas para pensarlo. Tampoco tenía nada más que hacer; creo que Angie se ha pasado un poco de rigurosa con la formación del Departamento Médico, pero, si se lo digo, me mandará de nuevo a la cama. ¿Cuándo se convierte el heroísmo en vanidad? ¿Cuándo se convierte la determinación en obsesión? ¿Cuándo se convierte el sacrificio en autosatisfacción? ¿Dónde está el límite? Si hay una montaña más alta, tengo que escalarla. Hace seis semanas, para mí eso era ambición. Angie dice que no saben si podrán darle el alta a Falkner en otros diez meses. Sus riñones se han convertido en titanio; su corazón, en galio. Y, aunque parece que le ha curado el incipiente cáncer de huesos, ahora son de estroncio. John me ha vuelto a decir que me olvide. Y Angie, Stiller, Perlman, Li, Meyers… Sé lo que están pensando: Davis y Yero están muertos. Murieron en el mismo momento en que se los llevaron. Nada de nuestro mundo puede sobrevivir en ese más allá informe. Juré que los recuperaría. ¿Lo sigo haciendo por ellos? ¿O es por mí? Vale, digamos que es solo por mí, por mi orgullo. Me importa un carajo. Nunca voy a olvidarlo. Ni puedo, ni quiero. Yo no lo haré, pero el director Moffat, líder del DOE, debe hacerlo. Falkner me acompañó porque yo creía en ello y él creía en mí. Si la única manera de recuperarlos es arrojar más vidas a la brecha, que se los quede; no pienso aceptar ese trato jamás. Reorientaré los proyectos que dediqué a este asunto, reubicaré los fondos y a la plantilla y volveré a centrarme en la misión. Pero no los abandonaré. Los encontraré y los traeré de vuelta.