Capítulo 9
Immaru volvió a materializarse en la esquina del patio, no demasiado lejos del busto de Cayde-6.
Continuó con sus estudios y vio a un grupo de guardianes reunidos obedientemente alrededor de una humana con… más caramelos; montones de ellos, de hecho. Su risa era hipnotizante mientras repartía sus dulces, y los guardianes la seguían a pies juntillas.
"Subyugación por sacarosa…", pensó Immaru para sí mismo. "Mucho menos turbulenta que el estilo de la colmena. Mmm, me encantaría ponerla a prueba". La idea lo hizo reírse en voz alta.
Un titán distraído se detuvo justo delante de él mientras se ajustaba la gigantesca máscara de gallina con una mano y sujetaba un buen montón de dulces con el otro brazo.
"¡Co, co, co!".
Una gallina arremetió contra el titán. Este dio un grito de asombro, soltó rápidamente los caramelos delante del árbol de madera de hierro y levantó las manos en señal de rendición. La gallina batía sus alas frenéticamente y, sin clemencia, empezó a picotearle los dedos.
"¡Coronel! ¡Que soy yo!", gritó el titán dolorido mientras intentaba quitarse la máscara. "¡No soy una gallina!".
Con la máscara medio doblada, el titán echó a correr y se llevó por delante a Immaru. El Espectro se dio un buen batacazo contra Coronel.
"¡Co, co, co!".
La gallina dirigió su rabia contra Immaru y lo pagó con su carcasa. Descubrió que podía agarrarse a la serpiente plateada de adorno y empezó a tirar de él.
"¡Suéltame!", gritó Immaru mientras pensaba en lo útil que habría sido su carcasa de la colmena para machacar al pajarraco. Atravesó el patio a toda prisa hasta el hangar, pero Coronel tenía la fuerza de un titán, la soltura de un cazador y la astucia de un hechicero, así que no se soltó en todo el camino.