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SEDE DE LA RUINA

Xivu Arath se saca una hoja afilada de la vaina quitinosa de su muslo y la clava en la cubierta del Acorazado. Se vuelve para mirar a Toland, el Fragmentado, sin terminar de creerse los datos que le ha dado sobre la ubicación de su mundo trono. Al girar la hoja, el mar de los aullidos se retuerce; las nebulosas ascendentes discurren en rápidos torrentes y se dividen al paso del arma como una densa niebla que deja al descubierto su mundo trono perdido. Cuando blande la hoja hacia arriba, desgarra el borde. Las reliquias ascendentes ceden ante la putrefacción fétida y ennegrecida. El Saliente Negro se yergue imponente sobre una ruina desecada. Unas pasarelas de hueso se alzan entre tejidos hendidos. De las almenas cuelgan estandartes ajados de la colmena con tres ojos de jade brillantes en el cielo. Los ojos se centran en Xivu; ante ella se materializa un espectro vengativo con la apariencia de Eris Morn. LA BRUJA DE LA VENGANZA DEJA UNA SOMBRA DE SÍ MISMA PARA DEFENDER LO QUE CREE QUE ES SUYO UNA IMPOSTORA EN LUGAR DE UNA COBARDE El espectro de tres ojos desenfunda la hoja curva de Eris. Xivu se abalanza blandiendo su espada e intenta golpearla con fuego de alma. El espectro elude cada uno de los ataques y contraataca con una estocada que se clava en la garganta de Xivu. La diosa de la guerra de la colmena ríe y escupe sangre a la hoja del espectro, que resbala hasta al suelo óseo. Sus ojos ardientes perforan los de la sombra de Eris. SOY LA GUERRA NO SE PUEDE MATAR A LA GUERRA CON VIOLENCIA Xivu agarra la hoja curva y se la saca con violencia por un lado del cuello. NO SE PUEDE SILENCIAR LA GUERRA CON VENGANZA A un lado, mantiene sujeta el arma, que se hunde en su garra, y ataca al espectro indefenso con su propia hoja con una carcajada estentórea y gutural. El corte parte en dos al fantasma vengativo. El mundo trono de Xivu Arath se estremece a medida que el hechizo protector de Eris se debilita, y el espectro se desvanece junto con los tres ojos vigilantes del cielo. Cinco mundos cuelgan de un firmamento que va despejándose: Fundamento, un Torobatl fracturado, la Luna y dos cuerpos más sumidos en la sombra. Dominios de la guerra. LA VENGANZA LOS LLEVARÁ A LA GUERRA LA GUERRA SERÁ SU FIN Y SU SANGRE RECONSTRUIRÁ MI TRONO