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Tiranocidio I

La muerte de Mara comenzó en esta señal: X Más tarde llegarían las de Eris Morn, Osiris, Toland y el resto de elementos del majestuoso suicidio. Más tarde llegarían los intentos del Arrecife de relacionarse con los vex y los cabal, los caídos y la colmena, y las catastróficas decisiones de intervenir cuando la Casa de los Lobos se dirigió hacia la Tierra para conquistar la última ciudad humana. También se sucedieron historias que aún no se han revelado, la ahamkara y la subcreación de la Ciudad Onírica, la furia de la piedra destrozada de las guerras del Arrecife, los viajes del hermano Uldren hacia el jardín caído y las conspiraciones de gran envergadura cuyos inicios y consecuencias se han eliminado para guardar la compostura, al igual que raíz81, redactado por el bien de los secretos que aún están por contarse. Aquí es donde empieza el origen, en el momento en que Mara se despertó sobresaltada del sueño. Su círculo de técnidas se encontraba con ella en la cámara helada y nebulosa, y regresaron aturdidas, con sus aumentos intermitentes debido a la resincronización. Había soñado algo de enorme simplicidad y perfección, y ese algo había terminado convirtiéndose en unos dientes que la habían mordido. Habían dejado una herida en forma de X Mara cogió un trozo de papel cristalino, lo alisó, dejándolo firme y receptivo de un toque, entonces, escribió: HE SOÑADO CON UNA ESPADA Y UNA BOMBA. He soñado con una hoja que se afila por sí sola y se cortó a sí misma con tanta perfección que atraviesa el mundo para, luego, convertirse en el propio mundo. Se afila por sí sola porque se pule constantemente contra sí misma. He soñado que la muerte portaba esta espada, o algo tan relacionado con la muerte que se trataba de un sinónimo, tanto que para separarlas haría falta un cuchillo más cortante que la misma propiedad de cortar. La muerte alzó la espada y dijo "Lo corto todo y todo lo corto. Aiat". Entonces, la muerte cercenó la bomba, y la bomba, quebrada, no pudo explotar. Yo me encontraba dentro de la bomba. Sabía que la muerte era sinónimo de cortar, y que su única función consistía en cortar. FORMAS Y PLANEADORES. He soñado con la existencia como si de un juego de autómatas celulares se tratara. En esta metáfora, solo existían dos cosas: las formas del mundo del juego y las reglas del mundo del juego. Las reglas eran reglas de vida y muerte. Comprendí que la espada era el deseo de escapar de la existencia como forma en el juego y convertirme en la regla que generaba las formas. La regla solo consistía en decir "vive" o "muere", nada más. No podía guardar secretos. Frente a esto se encontraba el deseo de convertirme en una forma tan compleja que pudiera jugar a otros juegos en sí misma. LO QUE PRONTO SERÁ. He soñado que la espada, que era la muerte y la regla, buscaba complejidad y la segó para revelar la simplicidad que contenía. Entonces supe que pronto nos cortaría, dado que éramos entes complejos y estábamos llenos de secretos. Sabía que iba a suceder. Sabía que la acometida iba a llegar y tenía que detenerla. ¿CÓMO PODÍA UNA BOMBA HACER USO DE UNA ESPADA? ¿CÓMO PODÍA PERECER LA REGLA QUE SEPARA LA VIDA DE LA MUERTE? "He de ir a la Ciudad Onírica y utilizar la Máquina del Oráculo", les dijo Mara a las técnidas. "Preparad mi nave".