The Grimoire Archive
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-RREXIS

Zavala acuesta a Hakim en su cama, con cuidado para que su cabeza descanse suavemente sobre la almohada. Safiyah lo tapa con la manta, temblando, deteniéndose un poco antes de taparle toda la cara. Cuando coge la mano de su marido junto a ella, se da cuenta de que está manchada hasta los codos de la sangre oscura y ennegrecida de su hijo. La sangre de una profunda herida interna. Zavala alcanza el borde de la manta de su hijo, ajustándola para cubrir el hombro de Hakim, con cuidado, como si tuviera miedo de despertarlo. *** "¿Qué harás ahora?". Amani siempre va al grano. Hakim lleva un mes enterrado. Hay flores en su lápida. Las hermanas se sientan, mirando hacia el cementerio. El aire de la noche es denso por el calor del verano. Todo se ve plateado a la luz de la luna. Las cigarras cantan. El mundo no se detiene a presenciar su dolor. Safiyah sacude la cabeza en silencio. Su hermana la rodea con un brazo sobre los hombros. "Vas a tener que decidir". El silencio se vuelve pesado. Amani la abraza. "Era un buen chico", dice su hermana y Safiyah nota que se le rompe la voz. "Testarudo y valiente, como su padre". Se separan y Amani coge las manos de Safiyah. Su hermana sonríe con tristeza, Safiyah no. Su dolor es muy solitario. Interior. Llora cuando está sola. "Zavala visita la tumba de Hakim casi todas las noches", dice por fin Safiyah. Pero esta noche no. "Duerme", dice su hermana. "Duerme y piensa en tu futuro. Aquí o en otro lugar". "¿Quieres que me vaya?", pregunta Safiyah. Amani niega con la cabeza y aprieta las manos de su hermana. "No. Nunca. Pero quiero que vuelvas a ser feliz. No sé si podrás conseguirlo aquí". *** "Resucítalo". Safiyah oye la voz de Zavala al volver a casa. Sigue el sonido hasta su habitación. "Resucítalo", repite. A Zavala le tiembla la voz. Safiyah espía por la rendija de la puerta entreabierta. Su marido habla con su Espectro. "No puedo", dice Targe. Targe mira a Zavala. El Espectro tiembla. "Quítame la Luz y resucítalo". Pone un gran peso en cada palabra. "Sabes que no puedo". "¿Lo harías?", pregunta Zavala, conteniendo su voz. "¿Lo resucitarías, si pudieras?". Si Targe responde, Safiyah no puede oírlo. Pero oye el sonido del arma de Zavala sobre la mesita de noche. "Encuentra la forma. Resucítalo", suplica Zavala. Safiyah no duda cuando ve a Zavala levantar el arma, abre la puerta de par en par. Su marido se estremece, se gira, la ve en el umbral. Con cuidado, camina hacia él, le pone una mano en el brazo, baja el arma. Zavala cae de rodillas, el arma cae sobre el suelo. Safiyah le hace una señal a Targe y él flota hacia ella. Ella lo coge entre las manos. Siente una vibración, un calor en las palmas. El Espectro la ve con su mirada azul pálido. Ella recuerda todas las veces que flotaba sin que Hakim lo alcanzara para jugar con él. En ese momento, ella se da cuenta de que Targe también lo quería mucho. "No podemos cambiar lo que ha pasado", le susurra a su marido. "Esto no cambiará quiénes somos". Ella cree que le preguntará: ¿Quién soy?, pero no lo hace. Targe flota junto a Zavala. "No puedo quedarme aquí", dice ella. Él no dice nada. Se conoce a sí mismo y también a ella. Está decidida. Safiyah examina su rostro. Ve a Hakim cuando lo mira. Ve su propio dolor, reflejado en sus ojos. Y también ve su dolor, infinito como los años que sufrirá más allá de los suyos. Safiyah aparta la mirada. "No puedo entender la eternidad", dice ella con tristeza. "No sé si tú puedes. Pero tú la vivirás. Yo no". Zavala respira hondo y rompe a llorar. Ella lo mira de nuevo. "No nos olvides, Zavala". Su voz se quiebra. "Nunca en todos tus años. Por favor". "Nunca".