Notas sobre la iteración
Desde la ceremonia de inauguración de la 51.º promoción de neófitos, presidida por nuestra santísima decana Rebecca en el 60.º antiguo otoño desde la creación de las colonias microbianas de Kepler…
¿Qué nos indica la presencia de un único fallo en un conjunto de tres elementos? ¿Tiene importancia estadística?
Aria contesta: "Claro que tiene importancia estadística. Un 33,3 % de índice de error no puede pasarse por alto". Y rebate Dafydd: "No tiene ninguna importancia estadística. Existe una clara mayoría incluso a esta escala tan reducida, e ignorar tal hecho es una insensatez".
Es evidente que ambos se equivocan.
La verdad es que no hay manera de saberlo. Con tres ensayos, un único fallo podría significar cualquiera cosa. No podemos empezar a discernir cierta importancia estadística hasta ampliar el conjunto de datos, hasta saber si un fallo supone un 33,3% o tan solo un 1% porque hemos detectado el error a las primeras de cambio.
Y, aun así, os aconsejaría cautela. No descartéis ese único fallo. Doy por hecho que conocéis la historia de la penicilina.
Un cultivo contaminado con moho. Uno solo. Un único valor atípico, entre tantos que ni siquiera nos dignamos a contabilizar. Y de aquello surgió el mayor prodigio de la medicina hasta el retorno del equipo Ares-1 de Marte.
He ahí la paradoja. Un único punto de datos no basta. Aquel cultivo contaminado se repitió, una y otra vez, hasta alcanzar la certeza. Tres puntos de datos no bastan. Aunque todos coincidan, es imposible que tres puntos abarquen toda la amplitud de la experiencia. Y sin embargo, un punto de datos, entre otros mil, aún puede bastar para indicarnos que ahí hay algo.
Por tanto, os digo a todos: ¡aquí hay algo! Prestad atención a la llamada y afrontadla con valentía cuando la oigáis, pues conoceréis la verdad de aquello que investigáis. Quizá algún día esa llamada la haga nuestra venerada Anomalía, ante lo cual os insto a observar, escuchar y responder.