De acertijos y mentiras
"La verdad es tu escudo.
La verdad es tu debilidad.
A la larga, todos terminamos cayendo en el engaño".
(Extracto de la versión traducida de "Escritos y observaciones de la Costa Enredada: un texto de los caídos" de C.C. LaGrange)
He aquí un acertijo…
"Solo la verdad es capaz de vencer a las mentiras. ¿Pero qué es verdad? ¿Y a ojos de quién?".
¿Qué hay de la Carnicera de Bamberga? ¿La Asesina de Hordas Mentales? ¿La Terminal de la Legión Gris? ¿La Elocuente del Velo Sombrío? ¿La Bandida de la Antigua Basa? ¿La Sirena Funesta del Alivio de Valian?
¿Qué hay de todas esas que son una misma, el azote responsable de tantísimas tragedias?
La Bromista. La mentirosa. La elocuente Araskes, la Ocurrente.
La que negoció con la Araña y a punto estuvo de costarle la vida a este. La que engañó a cientos de cazarrecompensas para su propio beneficio. Son muchas las historias sobre la destreza de Araskes con las manos, la lengua y la mente. La enemiga que ha ganado batallas en las que no había batalla alguna que librar. La que ha asesinado a más rivales de los que siquiera le han llegado a plantar cara.
¿Qué se sabe y qué no? Nadie tiene idea alguna. Y es justo así como la astuta tramposa quiere que sea.
De entre todos los despreciables barones, Araskes es a la que más hay que temer, pues su arma más terrible es la supresión de la verdad. Te brindará seguridad para, acto seguido, barajar de nuevo sus cartas. Te concederá tus deseos, para luego hacer que te arrepientas.
Si en estas tierras habitaran los dioses, sin duda ella sería la primera entre los demonios: enigmática, impura. Su lengua sería capaz de cortarte en dos mucho antes de que tu cuerpo llegara a caer. Si no me crees, si te descubres cuestionándote el trasfondo de su engaño, pregúntate lo siguiente:
¿La he matado? De haberlo hecho, ¿está muerta?
Si la respuesta es afirmativa, entonces has caído en su trampa.
Si la respuesta es…
Está bien, no es necesario que lo digas. Puede que consigas sobrevivir en estas costas salvajes más que la mayoría.
Aunque puede que no tanto como te gustaría.