Omnívoras
"Nómada", me preguntarás, "¿qué sabes sobre la Luz y la Oscuridad? Te has recorrido esta vieja galaxia de arriba abajo. Debes haber aprendido algo que puedas explicarle con palabras sencillas a un guardián al que solo le interesa pelear.
Sí, puede ser. Pero tendrás que invitarme a una ronda, figura.
Eso es. Así me gusta.
La Luz y la Oscuridad. La gente usa siempre palabras remilgadas para referirse a ellas: que si "hipótesis", "postulados", "proposiciones"… En mi opinión, todo es una pérdida de tiempo. Porque, en lo que verdaderamente importa, no hay mucha diferencia.
Oh, no me mires así. Sí, vale, está la creación y la destrucción, la energía solar y la estasis. No estoy diciendo que sean iguales. Tu opinión sobre ellas. Las cosas que ves cuando las miras. Pero el frío y el calor siguen siendo temperaturas, ¿no? Y el hielo sigue quemando cuando está suficientemente frío.
El vacío es Luz, ¿lo sabías? Pues claro que sí. La gente pensaba que estaba demasiado cerca de la Oscuridad. ¿Por qué? ¿Porque era un poquito morado? Ahora todo el mundo sabe de gravedad y de llamas solares, y, en general, se creen con derecho a criticarlo todo. ¿Sabes lo que pienso yo?
Con el vacío no se puede cocinar.
¿No te gusta la comparación? Vale, a ver qué opinas de esto: les prendas fuego o les rompas las placas del exoesqueleto, los lacayos están igual de muertos. ¿Lo entiendes ya?
La gente le ha cogido demasiado cariño a la Luz. Piensan que, solo por haber nacido gracias a ella, jamás les levantaría la mano. En el Cosmódromo, Shaw Han enseña a las nuevas Luces que la Luz es igual de peligrosa que un cachorrito.
Mira, cuando digo que la Luz y la Oscuridad se parecen más de lo que la gente cree, lo que quiero decir es lo siguiente:
Ambas te devorarán si se lo permites.
Eso sí que es simetría, ¿eh?