Elegía para Callum Sol y La renuncia de Callum
Elegía para Callum Sol
Cull: ¿Estás seguro?
Vale: Más que nunca.
Cull: No cuestiono el plan. Es solo que… ¿Funcionará?
Vale: La tentación debe seguir adelante. Hemos cebado el anzuelo con fantasías oscuras, pero, para poder calibrar realmente la mala voluntad de los que se ocultan tras la Luz, tenemos que ofrecerles un camino claro hacia sus deseos más tenebrosos.
Cull: ¿Y los que se desvíen? ¿Los que se unan a mi cruzada demente?
Vale: Haremos lo acordado.
Cull: Diezmar el rebaño.
Vale: Expurgar a los débiles para que el conjunto se fortalezca.
Cull: ¿Y si se unen más de los esperados? ¿Y si esos mensajes tan viles conectan con el miedo que nos atenaza a todos? Es fácil sembrar el odio entre los que están al límite.
Vale: No buscamos juzgar al pueblo, sino a sus protectores. Todo esto lo hacemos por la gente. Por el futuro.
Cull: No por el mío.
Vale: Muy gracioso.
Cull: Tengo que hacer bromas mientras pueda. En cuanto rompa filas, será todo muerte y fatalidad.
Vale: Te convertirás en la sombra más oscura. En lo que temen que todos nos convirtamos.
Cull: Y la Vanguardia… ¿está de acuerdo?
Vale: No. Dicen que esta farsa fomentará un odio genuino.
Cull: No saben lo que me estás pidiendo.
Vale: Y nunca lo sabrán.
Cull: Seré un villano.
Vale: Solo para los que no importan realmente.
***
La renuncia de Callum
Callum: He dejado de lado todo lo que amaba y he vuelto a la pureza del yo. No necesitas títulos arrancados a fábulas muertas. Somos quienes somos y siempre lo hemos sido. Odiados, temidos, perdidos, rotos. No nos creó Dredgen Yor. Orsa y sus necios quieren hacernos creer que seguimos los pasos del dolor más puro y verdadero. Yo digo que mi dolor es como el de Yor. Yo digo que trasciende. Digo que somos el futuro, y el futuro no espera a los fracasos que yacen en forma de ceniza en una cresta olvidada y solitaria. El Libro dice que debemos deshacernos, no rehacernos, ni evolucionar ni mejorar. Deshacernos. Para alcanzar tales glorias, debemos empezar por nosotros mismos. Debemos observar el abismo desnudos y sin miedo a que juzgue todas nuestras debilidades humanas. Pero Orsa lo sabe, igual que lo sabían Bane y los otros. Temen el verdadero juicio. Prefieren esconderse tras su interpretación de los antiguos textos de Yor. Usan la búsqueda de entendimiento como una forma de retrasar lo que se debe hacer. Se acabaron las maniobras y el fingir. Basta de huir de un hombre solitario con un Arma dorada. Malphur no es un enemigo digno, sino una excusa. Se acabó. De ahora en adelante, nosotros, los que tengan el valor suficiente para obedecer mis palabras, caminaremos en línea recta hacia el abismo. Acabaremos con todos los que intenten cambiar nuestro destino.
Asamblea: [vitorean]