El capitán ahogado – 8
"Araña, quiero preguntarte sobre Phyzann, el capitán ahogado", dijo Eido sin rodeos. "Sin duda, has escuchado las odas".
La Araña soltó una risa burlona. "Ojalá supiera quién las escribió; me vendría bien un mentiroso así en mi operación".
"Mi padre también dudaba de su veracidad", dijo Eido, intrigada.
"Había una razón por la que Phyzann murió custodiando un agujero en el suelo", comentó la Araña aguantando la risa. "Craask sabía que era un lastre".
"Si lo ridiculizaron tanto, ¿por qué hay odas en su honor?", preguntó Eido desconcertada.
La Araña recorrió El Tanque de Éter con la mirada. "Es la primera regla de la propaganda, pequeña escriba. Todo el mundo es amigo o enemigo. No hay lugar para los matices".
"Pero en el mundo real…", empezó Eido.
"Eso es todo lo que hay", concluyó la Araña.