The Grimoire Archive
Grimorio Rastreador Libros

11. EL SEÑOR DE HIERRO

"Quiere unirse", le dijo Timur a Radegast. Felwinter estaba junto a él, en silencio, con una expresión indescriptible. Al contrario que otros exo que Radegast hubiese visto, no parecía contar con modificadores de emociones más allá de los de fábrica. Resultaba inquietante. Radegast le dirigió un gesto con la barbilla a Felwinter. "Timur dice que te interesa la Edad de Oro". "El Estratega", puntualizó Timur. "Rasputín". Felwinter no dijo nada. "¿Qué te ha traído hasta nosotros?", preguntó Radegast. Felwinter dirigió brevemente la mirada a Timur antes de volver a Radegast. "Tu amigo me ha hablado de la nanotecnología que estáis buscando. ¿SIVA?", hizo una pausa. "Parece demasiado bueno para ser cierto, pero quiero ayudaros a encontrarla". Radegast lo escrutó y acabó asintiendo. "¿Hay civiles en tu montaña?". "Un pequeño asentamiento a los pies". "La montaña sería la base ideal para nuestras operaciones". "Tiene gracia", dijo Felwinter sin una pizca de humor. "Pensé lo mismo hace años". Radegast resopló. "¿Y bien? ¿Nos cedes la cima por el bien de la causa?". "Si lo hago, ¿mi pueblo contará con la protección de los Señores de Hierro?". Timur le dio unas palmaditas en la espalda a Felwinter (una mano gigante contra un objeto imperturbable) y Radegast sonrió, solo un poco. "Deja que te lleve frente a Saladino", dijo. "Te hablará de la Ciudad".