La sensación es lo que cuenta
No hay duda de que algunos habitantes de la Torre llevan mucho tiempo asentados. Los guardianes, los exos, el anciano Señor de Hierro… todos ellos han vivido una Aurora tras otra. Incluso antes de que la Torre empezara a celebrar la festividad como la conocemos hoy en día, había quienes siempre la festejaban con ceremonias similares de luz y esperanza. En ocasiones, estos recuerdos se entremezclan, pero la sensación… la sensación persiste.
Durante esta Aurora -no sé si la semana pasada o la anterior; no me acuerdo ni de eso, ¡ja, ja, ja!- uno de mis proveedores me dijo que le había enviado dos de mis paquetes al armero por error, de modo que fui a ver a Banshee-44 para solucionarlo.
El exo me indica que no tiene constancia de ninguna entrega, aunque me reconoce, y me doy cuenta de que sus ojos se vuelven un poco más brillantes. "Tiene que ser por la Aurora", masculla antes de dirigirse hacia unas estanterías de la trastienda. Acto seguido, vuelve con dos enormes cajas.
"¿Son estas?", me pregunta.
Abrimos la primera de ellas. Dentro hay una antiquísima caja de bombones, diferentes kits portátiles de limpieza de armas, un ejemplar de "Cazador del corazón" (conozco la novela, pero no es para todos los gustos), un collar con una bala como colgante colocado meticulosamente en una cajita y montones de tarjetas de felicitación de la Aurora.
Niego con la cabeza suavemente. "¡Son regalos que la gente te ha hecho a ti por la Aurora, Banshee!".
El armero parpadea un par de veces. Entonces, cierra la caja -me preocupa que no haya tirado los bombones; puede que lo haga el año que viene-, dirige su atención a la otra que hay sobre el mostrador y levanta la tapa.
Está llena de regalos de la Aurora envueltos en papeles de colores brillantes y atados con lazos relucientes. Algunos van en cajitas diminutas, pero otros contienen armas, sin duda. Todos están etiquetados escrupulosamente.
"Creo que estos son los regalos que vas a darles a tus amigos este año, ¿no?", le pregunto con un guiño.
Banshee asiente brevemente mientras revela las etiquetas para leerlas. Veo que algunas tienen instrucciones detalladas. El exo se encoge de hombros.
"Tengo la costumbre de escribirlo todo. A veces… a veces, se me olvidan las cosas", afirma mientras hace un gesto como para alejar ese pensamiento. "Ya veo".
"Sigo necesitando mi mercancía, ya sabes, las cajas que venía a recoger", le recuerdo.
Banshee inclina la cabeza un segundo y luego levanta un dedo. "Ah, ya sé dónde están".
Antes de que recoja sus cajas, doy unos golpecitos sobre las tapas. "Deberías etiquetarlas: «Regalos antiguos de la Aurora», «Regalos nuevos de la Aurora para entregar»". Asiente y garabatea sobre las cubiertas.
"Nunca me olvido de mis amigos en la Aurora", me asevera mientras me entrega mis paquetes.
"Me alegro mucho. ¡Feliz Aurora, Banshee!", le respondo mientras me despido tocándole el brazo.
Espero que se acuerde de tirar esos bombones.
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Flan telemétrico:
Mezcla leche vex y aerosol de balas, añade esencia de la Aurora y luego hornea.