The Grimoire Archive
Grimorio Rastreador Libros

Nuestras decisiones nos definen

A veces, cuando me enfrento a algo aterrador, pienso en las personas más fuertes que conozco y saco fuerzas. Suraya Hawthorne es una de esas personas. Sé que su brusquedad puede resultar desagradable, pero lo hace adrede. Una vez superada esa barrera, hay mucho que aprender. Quedó huérfana cuando era solo una niña y fue cuando Devrim y Marc decidieron acogerla. Sin duda, creo que tenerlos a ellos como modelos a seguir fue en parte lo que la hizo tan fuerte. La criaron con los preceptos de que tuviera seguridad en sí misma e hiciera siempre lo que considerara correcto… aunque fue eso precisamente lo que provocó que tuviera que abandonar la Ciudad. Según cuenta Suraya, un día llegó a casa y se encontró con Marc y Devrim esperándola sentados a la mesa de la cocina. Le pidieron que se sentara y le preguntaron si tenía algo que contarles. Ella agitó la cabeza: "No". Marc volvió a preguntar, pero Suraya se mantuvo en silencio, de modo que le dijo que el ejecutor Hideo se había pasado por casa. Ella le preguntó cómo estaba. "Ya sabes cómo está", le respondió Devrim. "Cuéntanos lo que ha pasado". "Puso la cara en medio", respondió. Marc respiró hondo y le explicó que Hideo les había dicho que la había pillado robando suministros esa mañana. Le preguntó si tenía algo que decir al respecto. Parecía que no. Le recordó que robar suministros y romperle la nariz al líder de una facción eran formas estupendas de que la expulsaran de la Ciudad. Entonces, Suraya no pudo contenerse más y casi expuso sus motivos a voz en grito: "Las facciones no se preocupan por la gente que necesita suministros y alimentos, gente que no puede jurarles lealtad porque está demasiado ocupada haciendo lo posible por sobrevivir". Quería ayudarlos, de modo que robaba suministros de la Nueva Monarquía de cuando en cuando. "¿Y qué ha pasado con Hideo?", le preguntó Devrim. Suraya hizo un gesto de exasperación y explicó que, cuando la descubrió, Hideo empezó a decirle todo tipo de cosas horrendas: que no valía nada, que era despreciable, etc. Devrim estaba de acuerdo con que Hideo era… bueno, no voy a repetir sus palabras, pero se entiende si lo resumo en "una persona desagradable". No obstante, tenía mucha influencia e insistió en que había que castigar a Suraya, y de forma estricta. En ese momento, Suraya se percató de algo. Me dijo que ahí se dio cuenta por primera vez de que quería marcharse de la Ciudad, que puede que ese fuera uno de los motivos por los que había golpeado a Hideo. Se lo contó a sus tutores y estos no podían creérselo. Se mantuvieron un rato en silencio. Entonces, Devrim rompió el silencio: "Bueno, pues vamos a preparar el equipaje". "No", dijo ella, "ni en broma". No pensaba dejar que sus decisiones afectaran a las personas que la habían acogido y cuidado. No tenían la culpa. Ah, y vaya si discutieron. Según cuenta ella, se enzarzaron en una conversación larguísima hasta que, al final, se encogió de hombros y dijo: "Si venís conmigo, pienso escaparme". Supuso que entendieron que no era ningún farol, puesto que empezaron a hablar en un tono fatigado y preocupado, argumentando por última vez. Suraya se mantuvo firme. "No pienso haceros sufrir por mis decisiones". ¿Qué podían hacer ellos? Les preguntó cuándo debía marcharse. Marc dijo que podría distraer a Hideo durante uno o dos días mientras trazaban un plan. Su voz se volvió firme de nuevo y dijo: "Tendrás que ir a un lugar lo bastante cerca para que podamos ir a ver cómo estás siempre que queramos, al menos de momento. Eso no es negociable". Marc no tenía poder alguno de negociación, claro está. Aun así, Suraya aceptó. Permaneció muy cerca de la Ciudad durante algo más de un año antes de despedirse en condiciones y aventurarse más lejos. Suraya Hawthorne encarna, en mi opinión, la idea de hacer lo correcto sin importar las consecuencias. Sabía que lo correcto era ayudar a las familias en apuros; sabía que lo correcto era no hacer sufrir a Devrim y Marc; y sabía que lo correcto era no irse demasiado lejos para que no se preocuparan. Este es el tipo de valentía que siempre he admirado. --- Alpiste elixni: Mezcla caña de éter y toque personal, añade esencia de la Aurora y luego hornea.