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Planes de emergencia

"Terminarán aceptando tu oferta. El Testigo no les dará más opción". La voz de Savathûn retumbaba en la cámara ritual vacía. Immaru flotaba en mitad de un amplio espacio, escuchando atentamente las instrucciones pregrabadas de su jefa. "Con el Estratega desaparecido y el Viajero incapacitado, solo les quedará una opción", arrullaba la voz grabada de Savathûn. "Tendrán que hacer las cosas a nuestra manera. Y tú estarás con ellos para asegurarte de que así sea". Immaru refunfuñó. La jefa confiaba demasiado en la Vanguardia. ¡Más incluso que en su propia camada! El orgullo atravesaba el ego del primer Espectro. En ausencia de Savathûn, había sido un líder ejemplar. ¡Debería ser él quien supervisara los esfuerzos bélicos contra Xivu Arath! Aunque, por otro lado —se decía para calmarse—, tal vez no tuviera nada que ver con la competencia de uno. Quizá la Reina Bruja pensara que la Vanguardia sería más prescindible que su propia camada. ¿Qué diantres? —rio para sus adentros—; es posible que no fuera más que una elaborada estratagema para llevar a la Vanguardia directa a las fauces de Xivu. Solo su jefa lo sabía. Immaru inició la reproducción de otra grabación mientras se preparaba para asimilar otro de los cientos de planes de emergencia de Savathûn. "Si Ikora Rey es quien acepta mi pacto, tu trabajo será mucho más sencillo", comenzó la grabación. "Es bastante sanguinaria. Dirigió el Crisol durante muchos años, como bien recordarás. Su afán por redescubrir la muerte le evocará sus retorcidas ideas sobre la 'tanatonáutica'". "Puede que se vuelva demasiado poderosa demasiado rápido", caviló la ausente Savathûn. "Si eso ocurre, haz que mate accidentalmente a uno de los suyos; Glint, quizá. Eso la ralentizará un tiempo. No es necesario eliminarla por completo. Cuando sienta el poder de la espada, nunca se detendrá". Immaru sentía tanto admiración como sospecha. Se preguntaba si Savathûn habría preparado también planes de emergencia en los que tuviera que sacrificarse él mismo. Seguro que no; era demasiado importante. Inició la reproducción de otra grabación. "Si la reina insomne descubre el patrón antes de que resucite —comenzaba diciendo la Reina Bruja—, es posible que los guardianes intenten llevarse la reliquia por la fuerza. No será idea de Mara, por supuesto. Pero mi querido Osiris, con su inteligencia, podría convencerlos para tomar una decisión poco acertada". "En ese caso, no valdrá la pena luchar contra ellos. Solo serviría para darle ventaja a Xivu. En vez de eso, dale la reliquia a la emperatriz de los cabal", continuó Savathûn. "Tiene más razones que nadie para usarla contra mi hermana, y una guerra de desgaste prolongada será inevitable. Mientras ambas se hacen trizas, puedes acercarte a la Vanguardia con un pacto algo diferente…". Immaru detuvo la grabación. Esperaba que no llegara a eso. La Vanguardia le había garantizado su supervivencia, a diferencia de los cabal. Presentarse en su puerta con la reliquia era lo último que quería hacer. Inició otra grabación. "Si todo sale según mi plan original, Eris se encontrará en una encrucijada", afirmó Savathûn con algo de preocupación en la voz. "En algún momento, vislumbrará la forma de vencer a mi hermana sin tener que resucitarme. Pero solo hay una forma de reunir tantos tributos en tan poco tiempo: tendría que acabar con la Vanguardia, seguida rápidamente por los elixni y los cabal. Creo que perdonaría a la colmena porque le conviene". "Si eso ocurre", concluyó Savathûn, "no hay más planes de emergencia. No hay alternativas. La colmena tendría a una nueva reina…, y tú a una nueva líder. Sería interesante, ¿no crees?".